Bailén, 27 de Marzo de 2026
El alcalde de Bailén, Luis Mariano Camacho, acompañado por la concejal de Urbanismo, María Torres, y los portavoces de los grupos políticos que integran la Corporación Municipal, ha comparecido para explicar de forma detallada la situación actual de las obras de la futura Residencia de Mayores; infraestructura que ya debía estar finalizada y en la que recientemente se ha desplomado parte.
El primer edil ha iniciado su intervención pidiendo disculpas a la ciudadanía. “Quiero comenzar pidiendo disculpas por el silencio que hemos mantenido en estas semanas. No ha sido por falta de transparencia, sino por prudencia y por la necesidad de reunir toda la información pertinente antes de trasladarla a los bailenenses”.
Asimismo, ha querido agradecer expresamente la actitud de todos los grupos políticos. “Quiero destacar la lealtad institucional de todos los grupos de esta Corporación. Han estado a la altura, sin hacer ruido para no perjudicar, pensando en Bailén y no en hacer política. Estamos trabajando todos a una para lograr la ansiada residencia”.
Proceso de adjudicación y situación inicial
El alcalde ha recordado que la obra fue licitada conforme a la normativa vigente, concurriendo varias empresas, resultando adjudicataria la empresa Grulop. Esta presentó una baja del 13% sobre el presupuesto inicial, pasando de 4.071.000 euros a 3.500.000 euros, además de acortar el plazo de ejecución de junio de 2026 al 17 de febrero del presente año. “Según la propia empresa, la residencia debería haber estado terminada el pasado 17 de febrero”.
Sin embargo, tras la firma del contrato el 6 de junio de 2025, la empresa permaneció tres meses sin ejecutar actuación alguna. Ante esta situación, el Ayuntamiento requirió en reiteradas ocasiones el inicio de los trabajos. A partir de ese momento, la empresa comenzó a presentar escritos manifestando su desacuerdo con el proyecto y exigiendo un incremento del 35% del presupuesto acordado, lo que suponía 1.246.000 euros adicionales.
“Nos encontramos con una situación totalmente inaceptable; una empresa que presenta una baja del 13% y, posteriormente, exige un incremento del 35% sin justificación. Tanto los técnicos municipales como la Corporación nos opusimos frontalmente. Nos parece una aberración y una ilegalidad”.
El alcalde ha señalado que, ante estas exigencias, el Ayuntamiento preguntó a la empresa si había estudiado el proyecto previamente, reconociendo esta que no lo había hecho.
Conflicto con la empresa y paralización de la obra
Desde ese momento, se inició una situación de conflicto continuo, el Ayuntamiento exigiendo la ejecución de la obra y la empresa presentando escritos para justificar su desacuerdo y reclamar más financiación.
Al respecto, Camacho Núñez ha subrayado un aspecto clave: “En ninguno de los escritos presentados por la empresa se cuestiona la fiabilidad estructural del edificio. Siempre han hablado de instalaciones y servicios”.
Ante la existencia de precios contradictorios —algo habitual en proyectos de esta envergadura— el Ayuntamiento planteó una modificación del proyecto con un incremento del 7,81%, muy lejos del 35% exigido por la empresa. “Los proyectos son documentos vivos y pueden modificarse. Asumimos ajustes razonables, pero nunca un incremento desproporcionado como el que se nos pedía”.
La empresa nunca aceptó dicha modificación y continuó ralentizando la obra, presentando más documentos lo que ha provocado una saturación en el Área de Urbanismo y, por ende, su paralización en otras tareas de la que es responsable.
Sanción e incidente estructural
Ante esta actitud, el 27 de enero de 2026, el alcalde, con el respaldo unánime de los 17 concejales, inició un expediente de imposición de penalidades, imponiendo a la empresa una sanción de 229.000 euros por el escaso avance de la obra.
Posteriormente, el 24 de febrero —fecha en la que la residencia ya debería haber estado terminada— se produjo el colapso de parte de la estructura. “No vamos a entrar en conjeturas. Serán los técnicos quienes determinen si existen vicios ocultos o si las condiciones meteorológicas han influido. Lo que sí sabemos es que el día del colapso la empresa había acumulado una gran cantidad de grava en la zona que finalmente cedió”.
Tras el incidente, los técnicos municipales inspeccionaron la obra y ordenaron su paralización por motivos de seguridad.
Resolución del contrato y pasos futuros
El alcalde ha sido contundente respecto a la continuidad de la empresa adjudicataria. “No nos inspira confianza. No creemos que sea la empresa que va a terminar la residencia. Por eso hemos iniciado el proceso de resolución del contrato”.
Asimismo, el Ayuntamiento ha encargado a la empresa Cemosa un informe técnico para evaluar el estado real del edificio, tras haberse producido nuevos colapsos posteriores al primero. Este informe determinará si es posible reparar la estructura existente o si será necesario demolerla completamente. “Estamos esperando ese informe para decidir cómo continuar, pero hay algo que tenemos claro: la residencia se va a hacer sí o sí”.
El Ayuntamiento también ha solicitado a la Junta de Andalucía la ampliación del plazo de ejecución, actualmente fijado en junio de 2026, debido a las circunstancias excepcionales: la actuación de la empresa, el tren de borrascas y el colapso estructural.
Además, se iniciarán acciones para reclamar daños y perjuicios a la empresa adjudicataria. “No podemos quitar a los bailenenses 1,2 millones de euros por el capricho de una empresa. Para eso están los servicios técnicos, que nunca han avalado ese incremento”.
Compromiso firme con la ciudadanía
El alcalde ha finalizado la comparecencia con un mensaje claro y contundente. “La residencia de mayores de Bailén será una realidad. Si no es en junio de 2026, será en 2027, pero se hará. Con fondos propios, con ayuda de la Junta o mediante los daños y perjuicios que vamos a solicitar a la empresa, pero se hará”.
Para concluir, Luis Mariano Camacho ha subrayado que “este es un compromiso de los 17 concejales de esta Corporación. Estamos trabajando unidos, sin fisuras, sin hacer política y sin hacer ruido, porque nuestros mayores lo merecen y lo necesitan”.



